Caballo Cuarto de Milla inscrito en ACCM clasifica a los Juegos Ecuestres Mundiales 2010 en Kentucky, E.E.U.U.
Rienda Americana saca pasajes para Mundial en Kentucky 2010
Por primera vez en su historia Chile tiene un binomio que lo represente en la prueba de Rienda en los Juegos Ecuestres Mundiales a realizarse el 2010. A continuación, las personas que creyeron en este deporte y todo el peregrinaje que tuvo que hacer el ejemplar, “Legend Freck’s Olena” para llegar a Kentucky.
Entre el 3 y 4 de Noviembre en el Club de Polo San Cristóbal se realizó el Campeonato FEI World Cup Challange. Corría poca brisa, el sol era intenso, parecía un día de verano cualquiera, excepto por el detalle de que el caballo que obtuviera más de 68 puntos en dos competencias FEI sacaría pasajes a Kentucky, E.E.U.U.
Con el juez internacional FEI, Sr. Thiago Boechat, proveniente de Oklahoma y por primera vez en Chile, la competencia se ponía cada vez más seria. Así fue como Legend Freck´s Olena (y como si su nombre lo hubiera destinado a cosas grandes) comandado por el jinete Javier Morales hicieron historia. Pero no fue llegar y clasificar a un Mundial, no señor, pasó mucho tiempo, bastante.
Andrés Pérez Vargas es la cara visible del Criadero Los Cóndores, y un fanático de los caballos Cuarto de Milla. Pero fue su padre el artífice de que esta raza se haya instalado en el país. Desde niño soñó con montar el caballo del cowboy y así fue como en 1995, en un hecho inédito, trae de los principales criaderos de E.E.U.U un grupo selecto de potros y yeguas. Hoy ese sueño es una realidad que ha devenido en un proyecto familiar.
Pero no fue solamente traer los caballos y ponerse un sombrero de alas arquedas. La raza Cuarto de Milla era especial, así recuerda Andrés Pérez: “Al ser los pioneros en el desembarco de Cuartos de Milla en el país, fue necesario traer junto a los caballos a jinetes de Brasil. El estilo del Cuarto de Milla, era
completamente distinto a lo que estábamos acostumbrados: desde la forma de montar - piernas sueltas, estribos más largos, montura americana, riendas independientes- hasta la forma de trabajar los caballos; todo era novedad” concluye.
Y fueron estos dos entrenadores brasileños (donde esta especialidad es gigantesca y de muchos adeptos) los que se encargaron con mucha paciencia de traspasar el concepto que significaba este tipo de caballo; conocido mundialmente por su versatilidad y por su buen temperamento. Más que agarrar un caballo a “guascazos”, lo que se enseña es hacer “entender” al caballo lo que uno quiere que haga.
Durante el proceso conocen a Kenneth Knowlton, un norteamericano que también llega al Criadero Los Cóndores, y es él, el que inyecta a los Pérez Vargas una nueva pasión: la competencia. Entre otras cosas, él les muestra que estos caballos podían competir en por lo menos 50 pruebas distintas, como por ejemplo: rienda, “cutting”, “trail”, estacas, “team penning”, lazo, carreras, “western pleasure”, “halter” y barriles, por nombrar las más comunes. Eso fue como abrir todo un mundo nuevo y lleno de oportunidades en las cabezas de estos jóvenes jinetes; mundo que hicieron suyo y oportunidades que no dejaron pasar.
Andrés comenta esa época: “Con la Jose, mi hermana melliza, veníamos por lo menos una vez a la semana a andar a caballo con los brasileros. Fue ese entusiasmo que mostramos lo que nos llevó a los 14 años partir solos a Fort Worth, Texas, para después ir a Houston y competir en un mundial de la prueba de “cutting”.
Aún conservamos las chaquetas de jeans que nos regalaron y que en ese tiempo nos llegaban a las rodillas. Después de ese primer acercamiento internacional no dejó de correr por la sangre las ganas de participar afuera. Brasil en 1996-1997, Argentina en 1998 e Italia en el 2000, han sido nuestros principales destinos”.
Lo más increíble, que desde muy jóvenes y con más corazón que técnica, siempre se las arreglaron para estar en el podio. Muchas veces juntos. Habían logrado bastante, pero aún faltaba para hacer historia.
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