Si el consumo de agua en el ser humano se duplica durante las estaciones más calurosas, similar cosa ocurre con los caballos, que al igual que las personas, necesitan de agua fresca y limpia las 24 horas del día. Si bien la cantidad de agua que su caballo necesita depende del clima, de la salud del animal, de su edad y su nivel de actividad, es indispensable que en verano el consumo de líquido aumente de manera significativa.
El agua es el elemento más importante para prevenir el denominado “stress térmico”. Un cuarto de milla toma en promedio 8 a10 galones de agua por día, pero las altas temperaturas, aún sin ejercicio, aumentarán al doble esa necesidad: por lo tanto si se le esta suministrando el agua en botes, habrá que agregar un bote adicional en cada establo durante el verano y habrá querevisar el recipiente por lo menos tres veces al día para asegurarse de que sus caballos tengan agua suficiente.
En el caso de lo caballos que son sometidos a algún tipo de ejercicio o trabajo bajo altas temperaturas, hay que considerar que pueden llegar a sudar hasta el equivalente a cuatro galones por hora. En ese caso, junto con suministrarles agua, es importante que se les provea de sales minerales adicionales para que el animal pueda reemplazar los electrolitos que pierde durante la sudoración, ya que el sudor contiene altas cantidades de sodio y potasio.
(Fuente AQHA)